Burdeos tiene un río que fue durante siglos la ruta comercial del vino más importante del mundo, y navegarlo hoy es entrar directo al terruño que dio nombre a los grandes cabernets y merlots que se beben en todas partes. Cada curva del Dordoña y el Garona atraviesa un paisaje que parece diseñado por un enólogo: castillos entre viñedos, pueblos de piedra caliza, y esa luz dorada del sur de Francia que explica por qué la uva madura como madura acá.
El crucero sale de Burdeos y navega hacia Libourne y los viñedos de Saint-Émilion, sube por Blaye con su ciudadela y su festival de vinos, llega al Médoc para catas de Grand Cru en Pauillac, y baja hasta Cadillac para el castillo medieval de Roquetaillade y los vinos dulces de Sauternes. El regreso cierra en Burdeos, con el centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad y la Cité du Vin como último brindis antes del desembarco.
Esta experiencia es para vos si…
Amantes del vino que quieren recorrer el Bordelais navegando el Dordoña y el Garona
Buscás catas de Grand Cru Classé y castillos entre viñedos, sin combis ni traslados
