Florencia es la ciudad donde el Renacimiento no es historia — es lo que ves cuando salís a caminar. El Duomo aparece entre los techos sin aviso. Los Uffizi guardan más obras maestras por metro cuadrado que cualquier otro museo del mundo. Y a diez minutos a pie, una trattoria con tres mesas donde la bistecca a la florentina vale cada euro.
La Toscana empieza donde termina la ciudad. Cipreses en fila, colinas que cambian de color con las estaciones, pueblos medievales que parecen pintados. Montepulciano, San Gimignano, Siena. Y una mesa que lo resume todo: el aceite de oliva de Lucca, el pecorino de Pienza, el prosciutto de Cinta Senese, las trufas del Mugello y el vino — Chianti, Brunello, Vernaccia — que no sabe igual en ningún otro lado del mundo.
Imperdibles
Los Uffizi — la mayor colección de arte renacentista del mundo
El Duomo y la cúpula de Brunelleschi — la obra de ingeniería más audaz del siglo XV
Ponte Vecchio al atardecer — la postal que no falla
Siena y San Gimignano — pueblos medievales a una hora de Florencia
Una degustación de Chianti en bodega — el vino en su lugar de origen
Cómo lo armamos
Circuito clásico Roma · Florencia · Venecia con salida grupal desde Buenos Aires, guía en español y hoteles boutique seleccionados
Florencia y Toscana a tu ritmo — vuelos, hotel boutique y auto organizado por nosotros
Extensiones posibles: Cinque Terre, Costa Amalfitana o Venecia
O si imaginás algo que combine ambas cosas, lo diseñamos juntos

