Japón no elige entre lo antiguo y lo nuevo — los hace convivir. Templos de mil años y rascacielos futuristas, la calma de un jardín zen y el bullicio de un cruce peatonal, la tradición samurái y la vanguardia tecnológica. Cinco destinos para entender por qué este país fascina tanto a quien lo visita una vez como a quien vuelve por décima.





